sábado, 16 de febrero de 2008

Poema sin título pero con dedicatoria (invisible)

Para Jorge

Sueñas, querido, que duermo
en una cama tuya,
tan tuya,
tan vientre materno,
tan lecho deslactosado
para tu corazón enfermo.

Sueñas que sueño dócil
un sueño de poros abiertos.
Tus manos lijan los rieles
para saltar al infierno
(infierno tan poco tuyo,
tan poco frágil y serio,
te corta en la cara una risa
de cirujano experto).

Sueñas después que despierto
y me vuelvo cenizas por dentro.
Suspiro en un terremoto
que te tiene de epicentro.
De mis labios cuelga tu nombre
como un cantar casi eterno.

Sueñas,
me sueñas,
pero yo no duermo.
Me enreda un insomnio de náuseas,
de gusano en sufrimiento.
Tendrías que sacarme el asco
y el hastío de los sesos;
deberías desinfectarme
antes de proclamarte dueño.

Por eso sólo sueñas,
querido,
que duermo.

1 penitentes cerebrales:

emma dijo...

me gusta =)