lunes, 8 de septiembre de 2008

Cruda moral

Pues sí. Lo hice.
Yo sé que muchos creen que me tapo la cara con vergüenza. No.
Tal vez piensen que niego públicamente haberlo hecho. Se equivocan. Lo acepto.
Lo hice.
No es que esté orgullosa. Pero apareció en mi camino, en un momento propenso para la situación, y no lo evité. Ya en el proceso me puse a pensar en lo que estaba haciendo, pero tampoco me detuve.
Sólo al final me arrepentí. Me aparté rápidamente y fingí que no había hecho nada. Pero todo mundo me había visto.

Es por eso que lo admito. Sí, lo hice.

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Me leí la TV Escándalos en el súper.

(Y a Niurka le puso el cuerno su esposo Xenan (o algo así), qué mal pedo.)


¿Qué? ¿Se creyeron que les iba a contar de la fiesta de alfabetizadores? ¡Ja! ¡Ingenuos!
Nel, a partir de ahora, oficialmente, soy una persona decente que no hace desvaríos en fiestas ni reuniones (y mucho menos toma bebidas embriagantes). Esto debido a que ha habido un pequeño boom de visitantes a este, su humilde blog, por el cual mi parentela directa ha decidido visitarlo. A causa del nulo sentido del sarcasmo que presentan ciertas personas de ese grupo, he decidido no escribir más referencias a mis fiestas.


Pero sí, estuvo re chida. Chidísima. Chin-gon-sí-si-ma.

Aunque sí, quedé con cruda moral. Equis. Al rato lo supero.

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