viernes 22 de mayo de 2009

Las ciudades tienen caché, pero la capital del mundo es un pueblo llamado Escuinapa (I)

Continuamos con el relato del viaje de los Sabrosos Seis. Acá lo que se tiene que leer antes.

Gracias a lo que Dan nos había platicado desde tiempos arcáicos, todos esperábamos que Escuinapa fuera un pueblo bicicletero y polvoriento, pero estábamos muy equivocados. Es cierto, no hay más que dos semáforos, pero son DOS semáforos. La gente es calidísima y los mariscos deliciosos (allá no comen mariscos del Golfo porque "saben a yodo"). Es un pueblo pequeño pero chingón por donde se le mire.

Cuando llegamos hacía un calor as-que-ro-so. Para ese momento, el Oso y Nuri llevaban días llamándose "papi y mami del flow" entre ellos. (Todo empezó con uno de los incontables tests basura de facebook, en el que debían adivinar cómo terminaban unas rolas reggaetoneras y su resultado fue "Papi del Flow", es decir, reggaetonero mayor). Todo el camino de ida a la casa me la pasé quejándome de lo pesada que estaba mi maleta mientras ellos se repetían su nuevo apelativo incontables veces.

Cuando entramos a la casa fue como viajar en el tiempo. Los techos altos, por el calor; los muebles de madera oscura; cuadros religiosillos en las paredes claras; mecedoras en lugar de sillas; un jardín seco con columpios viéjisimos... En fin, rarísimo, pero lindo. No lindo como usualmente yo usaría la palabra lindo, pero lindo. (Jaja ya perdió sentido lindo para mí.)

Se dio la casualidad de que cinco de nosotros habíamos elegido nuestra vestimenta más hippie-come-flores-que-además-es-instructor-de-yoga ese día. Como a los sabrosos seis nos encanta inventarnos identidades, decidimos que celebraríamos la Convención Nacional de Instructores de Yoga en Escuinapa y cada quien tomó un papel distinto: Yo me veía medio fresa, así que venía de un centro holístico en Las Lomas; Nuri era del centro de Tlalpan; el Oso estaba tan zaparrastroso que era el instructor vagabundo de la playa; Dan era de Xochimilco porque traía una blusa con flores; Clara de Coyoacán, y Adán, como no estaba vestido de hippie, era el asistente de los instructores, el que carga los tapetitos, pues.


Fuimos al centro a comernos unas nieves de vainilla con ciruela (que son llamadas "nieves de garrafa", y se prestaron para que Dan hiciera un chiste acerca de cómo los errores graves son como las nieves... garrafales. Ja.) que son un verdadero pe-ca-do y me trataron de meter a la iglesia para ver a los tipos disfrazados de María y Jesús, pero cuando empecé a echar espuma por la boca me dejaron en paz.

Insistí e insistí hasta que logré que subiéramos al kiosko del pueblo para tomar la foto del recuerdo de la Convención que planeaba postear aquí, pero como todo mundo anda muy paranóico, digo, precavido con lo de los secuestros, decidí sustituirla con la siguiente: tiene pequeños huecos donde deberían ir las caras para encubrir nuestras identidades y para que usted pueda reemplazarlos con su foto y las de sus amigos ¡y presumir que realmente estuvo ahí!


Bobeamos un rato hasta que llegaron las primas de Dan y nos invitaron a "maleconear". Sonaba emocionante, así que aceptamos. Pues resulta que maleconear es ir en camioneta (con el reggaetón a todo volumen, como buenos papis del flow) a pistear pura Tecate LIGHT al malecón que NO ES malecón (era, pero el río huyó hace mucho tiempo). Así que... sí, no era tan emocionante como sonaba.


Decidimos quedarnos en la casa y pistear por nuestra cuenta. La Osa y Dan se agarraron una guarapeta (ja, guarapeta) impresionante que terminó con Dan corriendo por la casa (cosa que ella no logra recordar y niega rotundamente) y conmigo y Clara encerradas en el baño dos horas mientras yo le contaba chistes (buenos) y trataba que no se muriera de una congestión alcohólica. Ahora la Osa tiene deuda de honor conmigo y me debe cuidar cuando yo esté en condiciones semejantes. Y tiene que contar chistes buenos al mismo tiempo.

Al otro día, salimos con el primo de Dan ("el Guy", hombre simpatiquísimo y re-conocido en parte de Sinaloa) en un camioncito guajolotero a la Playa Las Lupitas, un lugar increíble donde había mucha gente y ningún lugar para resguardar nuestra pobre y chamuscada piel del Sol.

[La playa tiene la arena oscura y el agua muy transparente y es una de las que quieren comprar varios empresarios para hacer un centro turístico como Cancún, sin importar que se lleven entre las patas a todos los manglares, con flora y fauna endémica.]

Dan nos llevó a comprar agua de coco y coco tiernito con chile, delicias que recomiendo ampliamente. La Osa, Nuri y yo pasamos horas en el agua, moviéndonos según las corrientes de agua caliente para no congelarnos. Hubo un momento en que ya no encontramos más que agua fría por todos lados y procedimos a aventarnos arena bajo el agua por una teoría que se le ocurrió a la Osa, que decía "La radiación que emite el Sol calienta la arena, la arena puede transmitir ese calor a nosotras". Como era obvio, terminamos con más arena encima que Abu Simbel.
Salimos del mar y fuimos a darnos un regaderazo a un baño público de por ahí, donde hicimos cola por hooooras para entrar a un lugar poco salubre y oscuro que no le recomiendo a nadie visitar.

Cuando regresamos a la playa, nos dimos cuenta de que mi hermano había sido víctima de una estafa. Le había comprado una hamaca a una viejita indígena después de revisar un montón, MENOS la que compró. Para cuando desamarró la hamaca, todos se dieron cuenta de que tenía un hoyo enmedio, pero él trató de justificarlo: "Es para poner la cabeza, ¿no?". Ehm... no.

Habían corrido para perseguir a la viejita al darse cuenta del timo, pero ella se desvaneció como fantasma.

Ya de regreso, mojados, estafados, llenos de arena y en contra del viento inclemente, pero felices, le tomé esta preciosa foto a la Osa, que ella odia pero a mí me encanta:


Al rato les sigo contando cómo estuvo. Mientras, cuídense de las viejitas tranzas de la playa. Y si ven una con hamacas, exíjanle la retribucion de nuestro dinero de mi parte.

Chale, pues es que la crisis está cabrona.

2 penitentes cerebrales:

Cool Acid dijo...

Yo ya quiero salir de vacaciones. u_u

kthxbye

Rodrigo dijo...

Si no dicen "mami" cada dos rimas, no son reggaetoneros de verdad."

PD. "mami"