Al festejar el primer año de mi primera relación amorosa bien en serio, decidí hacer un pequeño análisis de consecuencias.
Sin seguir un estricto orden cronológico, desde que tengo novio:
Abandoné mi blog cruelmente y lo cambié por twitter.
Dejé las caminatas solitarias de horas y horas a través de la ciudad.
Clausuré mi deteriorado corazón de condominio y lo convertí en una reverenda casona con un inquilino.
Me enamoré perdida y catastróficamente. Aunque nada catastrófico me ha ocurrido aún.
He amado, pues. Y mucho.
Adapto mis horarios para poder ver a mi hombre diario.
Comencé a decir "mi hombre", aunque no dejo que me llame "su mujer".
Me defendí de celos injustificados.
Hice leer a mi novio más de lo que jamás había leído.
Le hice unos 5 dramas por celos injustificados. Y uno que otro con justificación.
Voy de un lado a otro en un chevy verde en el que casi muero estampada cuando se le acabó el líquido de frenos.
Aprendí a manejar.
Casi nunca he manejado.
Conocí a mis suegros.
Conocí a toda la familia de mi novio.
Vi más obras de teatro de las que jamás había visto.
Me ha compuesto cuatro rolas pocamadrísimas.
Me metí a un gym y bajé de peso.
Deshice de a poquito el odio que mis suegros profesaban contra mí.
Me gané el odio de casi toda la demás familia de mi novio.
Odié.
Me he visto varias veces en bancarrota.
Me di cuenta que dormir entre sus brazos es adictivo.
Pude escribir poemas con dedicatoria explícita.
Tuve alteraciones emocionales a causa de hormonas.
Se murió mi gato Teo y mi novio soportó mis llantos inconsolables como un verdadero hombre ideal.
He pensado que mi novio se acerca mucho a mi concepción del hombre ideal.
Adopté a mi gata Tisha.
Tomé un taller con el cuentista Eduardo Antonio Parra. Y elogió mucho un cuento mío.
Me hice amiga de mi mamá.
Comencé a tomar clases de contrología. Es decir: yoga, pilates y gimnasia para bailarines.
Conoció a mis amigos e hizo clic automático con muchos.
Conocí a su banda de música y me gané el desprecio de sus integrantes.
Mi mamá ha querido adoptar a mi novio en incontables ocasiones.
Declaré a mi hombre como mi mejor amigo.
Cursé todo un año de universidad con excelentes resultados.
Me robaron mi ipod en un microbús.
Me robaron mi celular en un pumabús.
Hice amigos de sangre y traté de conservar los que ya tenía.
Comencé a pensar que no tengo el cuerpo más horrendo del mundo después de todo.
Mis noches acaban oficialmente a la una. Extraoficialmente, después de las cuatro. Más tarde, caigo en estado de semi-difunta sobre mi cama.
Mi hombre me ha propuesto matrimonio unas cien veces y yo siempre he declinado la oferta.
He meticulosamente planeado con él nuestra fiesta de no-bodorrio-pero-sí-arrejuntamiento.
Rechacé propuestas indecorosas de viejos verdes.
Me pregunto por qué lo veo más guapo cada día. Y luego me auto-abofeteo por exceso de cursilería.
Hice corajes hasta sentir que me explotaba la cabeza ante los intentos de terceros por destruir mi relación.
Fui espiada y repudiada por defenderme de terceros que trataron de destruir mi relación.
Cerré mi cuenta de twitter para dejar de ser espiada.
Abrí una cuenta de twitter ultra secreta para no sentirme auto-censurada.
Caí en cuenta de que he vivido el año más feliz de mi corta existencia.
Escribí este post porque quiero a mi blog, aunque lo haya dejado por amor.
lunes 2 de agosto de 2010
Lo que el amor se llevó... y trajo.
Poniéndose de pie, Martha clamó:
amado,
amigos,
historias mínimas,
hombres,
Martha,
No lloro nomás me acuerdo,
ya será de Dios
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


4 penitentes cerebrales:
Martha... no vuelvas a abandonar tu blogg!!
Ahhh !!
El amor, nos hace sentir y hacer tanto en la vida.
Esperemos dure por mucho ;)
Suerte en todo !
¿Quieres publicar tu mejor texto en nuestro blog común de escritores amateurs?
¡Ayúdanos a prosperar!
http://madeinyourheart.blogspot.com
Hace apenas unos meses me encontré con este blog y me encanta....Soy fan de la forma en que te expresas, atrapas, sin duda.
Muchas felicidades por lo que "trajo" el amor ahora huésped de tu corazón....
Publicar un comentario en la entrada